Algunos publicistas de las derechas, empezando por su habitual portavoz, el diario ABC, comenzaron a insinuar sus críticas, con ironía excesivamente severa, y así en la misma mañana del día que se iba a celebrar el entierro del joven Montero, un colaborador del diario monárquico, comentando la actuación de Falange, escribía:
«... la opinión pública esperaba algo más que la enérgica protesta de rigor en los periódicos; unas represalias inmediatas... y nada».
Luego añadía que un fascismo así no era más que literatura, sin que constituyese “riesgo alguno para los adversarios”.
De ahí el discurso de José Antonio en el cementerio, contestando con dolor esas críticas, con la frase: “Es muy fácil aconsejar”.
Como sea que el ambiente se enrareció un tanto en torno a Falange Española, la organización publicó una nota en la Prensa, con el siguiente párrafo:
“Falange Española no se parece en nada a una organización de delincuentes, ni piensa copiar los métodos de tales organizaciones, por muchos estímulos oficiosos que reciba”
No hay comentarios:
Publicar un comentario