domingo, 12 de octubre de 2014

RECOMENDAMOS CHARLA SOBRE MISHIMA


El próximo día 18 de enero de 2008 tendrá lugar la charla sobre Mishima impartida por nuestro personaje misterioso (el mismo que impartió la de David jato) en los locales de FE de las JONS sitos en la C/ Fernando Garrido 16 1º - 28015 - Madrid – La hora de la charla será sobre las 20.30 dejamos pequeña biografía a continuación


Yukio Mishima (su verdadero nombre era Kimitake Hiraoka pero se lo cambió siendo adolescente), nació en Tokio en 1925 en el seno de una familia acomodada. Después de estudiar leyes, se dedicó a la literatura, pese a la oposición de su padre, pero con el apoyo incondicional de su madre a la que cada día de su vida entregó sus manuscritos para que los leyese. Su segunda novela, Confesiones de una máscara, una obra casi autobiográfica en la que pone de manifiesto una supuesta homosexualidad, le revela como un escritor excepcional.
Su obra personalísima, de notable belleza literaria, con hitos como Sed de amor, Nieve de primavera y Caballos desbocados, le sitúa en primera fila de las letras niponas y su nombre es propuesto para el premio Nóbel, que curiosamente en esa ocasión fue concedido a otro japonés, el gran escritor Yasunari Kawabata, quien en una ocasión dijo al respecto: "No comprendo como me han dado a mí el Premio Nobel existiendo Mishima. Un genio literario como el suyo lo produce la hum anidad sólo cada dos o tres siglos. Tiene un don casi milagroso para las palabras".
En el terreno humano, entendió la vida como una aventura febril y turbulenta, con marcada propensión a las actitudes retóricas y a los actos desafiantes hasta el delirio. Su sentido casi "estético" de lo heroico le llevó a rebelarse contra una sociedad a la que consideraba sumida en el vacío espiritual y la decadencia moral.
En 1970, por coherencia con su propio pensamiento, se suicidó según el ritual del seppuku. Mishima ha conocido un éxito póstumo que puede considerarse de espectacular. Como curiosidad, cabe mencionar que el pseudónimo de Satoko que utilizo, es un personaje del ciclo "El mar de la fertilidad". Ciclo de cuatro novelas que constituye el testamento espiritual del autor. La preocupación principal de este inspirado esfuerzo es el análisis con clave apocalíptica, de la evolución de la sociedad japonesa a lo largo del siglo y hasta el mismo momento de su suicidio, que efectuó poco después de terminar el libro. Las cuatro novelas del ciclo son, cronológicamente: Nieve de primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y La corrupción de un ángel.
Descrito por Yasunari Kawabata — Premio Nobel de Literatura en 1968, y asimismo gay — como el más importante autor japonés de nuestros días, los críticos occidentales acostumbran parangonar a Mishima con algunos de los más grandes escritores europeos. Así, hablando de su obra, Christopher Isherwood ha evocado el nombre de Gide, y E. Martín, el de Proust. Angus Wilson afirma que la caracterización de Mishima tiene "dimensión balzaciana y verdad flaubertiana". El Times Literary Supplemment se refiere a su "objetividad casi brechtiana" y John Wain añade que sus intensas descripciones de estados íntimos le parecen dignas de Wordsworth. Yukio Mishima ha escrito quince novelas, treinta y tres piezas de teatro y unos ochenta relatos.
ARTICULO SOBRE LA VIDA DE MISHIMA
Yukio Mishima La nostalgia del Japón clásico Escritor japonés que suma a la celebridad de su obra, el hecho de haber buscado la muerte en el ritual legendario del seppucu, el 25 de noviembre de 1970
El 25 de noviembre de 1970, un escritor japonés, acompañado de su más cercano amigo (Morita), casi su amante, y tres jóvenes más, se dirigen al Ministerio de Defensa en Tokio. La víspera, el escritor, Yukio Mishima ha entregado a su editor el último manuscrito revisado, ha cenado con sus cuatro fieles seguidores y se prepara para ejecutar en su cuerpo y en el de su amigo, el tradicional seppucu.
Al apuntar el día 25 ha tomado una ducha, se ha afeitado meticulosamente y lleva su uniforme ritual. Llegan al local del Ministerio de Defensa, secuestran a un general y lo obligan a convocar a la tropa. La escritora Marguerite Yourcenar, recoge en su biografía del escritor japonés el relato de estos últimos momentos ante ochocientos soldados: "Mishima abre la puerta-ventana, sale al balcón y salta, como buen atleta sobre la balaustrada: 'Vemos al Japón emborrachándose de prosperidad y hundiéndose en un vacío del espíritu. Vamos a devolverle su imagen y a morir haciéndolo ...: "Las injurias, las palabras malsonantes, ascienden hacia él. Las últimas fotografías lo muestran con el puño crispado y la boca abierta, con esa fealdad especial del hombre que grita o que aúlla, un juego fisonómico que denota ante todo un esfuerzo desesperado para hacerse oír, pero que recuerda penosamente las imágenes de los dictadores y de los demagogos, sean del lado que sean, que desde hace medio siglo han envenenado nuestra vida. Uno de los ruidos del mundo moderno se agrega en seguida a los abucheos: un helicóptero que han solicitado da vueltas por encima del patio, llenándolo todo con el estruendo de sus hélices. De otro salto, Mishima vuelve al balcón, abre de nuevo la puerta-ventana, seguido por Morita, quien lleva una bandera desplegada con las mismas peticiones y protestas; se sienta en el suelo, a un metro del general, y ejecuta, punto por punto, con un perfecto dominio, los mis mos movimientos que le vimos hacer en el papel del teniente Takeyama. El atroz dolor, ¿fue el que él había previsto y en el que trató de instruirse cuando fingió la muerte? Había pedido a Morita que no lo dejase sufrir mucho tiempo. El muchacho intenta abatir su sable, pero las lágrimas le empañan los ojos y sus manos tiemblan. Sólo consigue infligir al agonizante dos o tres horribles cuchilladas en la nuca y en el hombro. "¡Dame!" Furu-Koga empuña diestramente el sable y, de un solo golpe, hace lo que había que hacer. Mientras tanto Morita se ha sentado en el suelo a su vez y toma la daga que estaba en la mano de Mishima. Pero le fallan las fuerzas y sólo hace un profundo arañazo. El caso está previsto en el código samurai: el suicida demasiado joven o demasiado viejo, demasiado débil o demasiado fuera de sí para hacer bien el corte, debe ser decapitado. "¡Adelante!" "Es lo que hace Furu-Koga".
De ese modo Yukio Mishima fundía su vida con su obra. Y se convertía en un personaje clave de este siglo, para un Japón desgarrado por la modernidad.

Occidente y Oriente en conflicto Mishima había nacido en Tokio en 1925 y su nombre de pila era Hiraoka Kimitake. Publicó su primer libro de cuentos en 1944. Desde su juventud, el suicidio le atrajo como si quisiera librarse al llamado de un vértigo. En efecto, en los años cuarenta se apuntó para una acción militar suicida, pero fue rechazado. Abandonó su carrera de funcionario, heredada de su padre, para dedicarse de lleno a la literatura. "Confesiones de una máscara" fue su primera novela, una obra autobiográfica, centrada en el tema del despertar de la sexualidad.
En 1952 decide viajar por Europa y América, donde recibe una fuerte influencia de las técnicas narrativas occidentales, matizadas por un refinamiento propio de la literatura japonesa. Mishima se casa en 1958.
Pesimista y sarcástico, sus temas recurrentes son la muerte, la homosexualidad (a partir de sus propias vivencias), la esterilidad de la vida moderna y el culto a la belleza. Es constante en su obra y ello se refleja al momento del suicidio, el conflicto entre la occidentalización y la tradición en Japón.

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